Etica y Valores I

2006-2007

 

 

 

 

“EL LEONISMO ES FORTALEZA,  RESPETO Y HONRADEZ”

 

Bienvenidos amigos /as y compañeros /as al nuevo periodo administrativo que rige a partir de la clausura de la Convención Internacional, hecho ocurrido en Boston, USA,  el 3 de julio del 2006.

 

Reciban el saludo fraternal del compañero Gobernador del Distrito D-4, Diógenes Amador Meza y su dama Elieth Fournier Solano. Asimismo, el compromiso de esfuerzo y trabajo por parte del compañero Humberto Montero Ortiz y de su servidor.

 

En diferentes reuniones del Leonismo  se insistió en la necesidad de mantener un hilo conductor y la continuidad de los programas, proyectos y actividades del Distrito D-4. Esa es la intención de las nuevas autoridades.

 

En igual sentido, se solicitó un Plan de Trabajo de la Gobernación que trazara el camino por seguir en el periodo 2006-2007. El Plan ha sido abordado en distintas reuniones del Distrito y se definió por medio de cuatro Ejes, así como la propuesta de algunos Objetivos Estratégicos y sus Áreas Críticas de Éxito con lineamientos y directrices específicos para su cumplimiento.

 

Su ejercicio es rico en detalles, pero simple y genérico, para que los planes operativos de los Clubes se ajusten, con el mayor rigor, a sus propias posibilidades de ejecución.

 

Este tipo de planeación requirió de un diagnóstico pormenorizado de  las condiciones actuales del Distrito, -estudio que está descrito en el proceso del Plan-, y que se diseñó y desarrolló, paso a paso, en las dos últimas Gobernaciones.

 

En tal sentido, los Planes para el largo plazo suelen contemplar periodos prolongados de tiempo cuyos alcances afectan una amplia gama de programas, proyectos y actividades. Algunos de ellos se enlazan, como sucede con las campañas SighFirst, en procesos del mediano plazo –tres años,  cada una,- para alcanzar logros significativos y abundantes.

 

Como se puede comprender, ninguna innovación en el Distrito tendrá validez de contenido y alcances efectivos si la capacitación se queda en el ensayo académico o los asociados /as ponen barreras a su ejecución y, por consiguiente no pasa a ser parte  cotidiana de las actividades de su Club.

 

La sinergia y la proactividad de los asociados /as será  determinante para dar  sustentabilidad a los proyectos y, para ello, se requiere el empeño de cada una y cada uno de ustedes, de su  responsabilidad, participación y aptitud para el cambio del Distrito y del Club.

 

“Puedes romper las agujas del reloj, pero no puedes detener el tiempo”, dice un adagio popular. Ante el traslado de responsabilidades por parte de las autoridades nacionales y de las Juntas Directivas: unión y lealtad al Leonismo: “Costa Rica es mi patria querida vergel bello de aromas y flores...”

 

Dijo Carmen Lyra: “El lucero de la mañana en lo menos que pensaba era en callar su luz”.  ¿Por qué nosotros no podemos dar vida a ese lucero en nuestras comunidades? Sea el lucero que ilumina el camino del servicio: la responsabilidad.

 

La responsabilidad es un deber, un fervor, un sentir y una expresión humana. Es la confianza en la rectitud de la promesa que un día hicimos con nuestro juramento al movimiento Leonístico. Es empeño y compromiso.

 

La responsabilidad es sencilla de percibir. Es el deber cumplido. Es mostrar la obra terminada. Es el acabado en el  servicio que da calidez moral a nuestra permanencia como asociados /as. Nosotros servimos dice nuestro Lema. Loas a las compañeras /os, de todos los tiempos, que guiaron al Distrito D-4 con sus hermosísimas plegarias de trabajo,  valentía y sacrificio.

 

Al lado de la responsabilidad se encuentra muy junta, uncida, la participación. Es la acción que realizamos al compartir, aportar y construir. Es el esfuerzo que hace más ligero el camino a los demás. Por eso la responsabilidad y la participación son recíprocas. En tal sentido, hay que mostrar autodisciplina,  capacidad basada en la razón,  la bondad y el respeto mutuo.

 

Ser líderes diligentes antes que dirigentes. Ser los primeros en el trabajo y los últimos en el elogio. Mostrar  autoridad por medio del ejemplo, la sabiduría y el servicio; ser educadores al comunicarnos, ser capaces de motivar: no esperar, avanzar.

 

Ser amables, educados, amistosos, poseer buenos modales y ser carismáticos. Trabajar en equipo, lograr triunfos colectivos, inspirar confianza, ser trasparentes, confiables e intachables. Es poco lo que se pide cuando somos Leones de Costa Rica. Bienvenidos al nuevo periodo administrativo.