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¿Cómo lograr que un Leo se haga León?
Pensar, como lo hacen muchos Leones, que el propósito del
programa Leo es que sea semillero de Leones es ignorar la
verdadera naturaleza de dicho programa.
Los Clubes Leos fueron concebidos como una gran oportunidad
para que los jóvenes, a través del servicio, adquieran
gratas e invaluables experiencias y se formen como líderes,
con altos valores de compañerismo y solidaridad humana.
Quienes así lo hagan serán sin duda, hombres y mujeres de
bien; mejores profesionales, mejores padres de familia, en
fin, mejores personas. Al patrocinador un Club Leo, el
Club de Leones está entonces atendiendo de una de las
mejores maneras a un sector altamente vulnerable de la
sociedad: la juventud; y con las diferentes actividades que
realizan los Leos, está además logrando una extensión en su
campo de acción de servicio en su comunidad.
Entendido así, en ningún sentido, en caso de que un Leo no
de el paso para ser León, no por ello habrá fracasado el
programa de Clubes Leo, pues los beneficios ya han sido
desplegados en diversas direcciones. No obstante,
considerando la calidad de elementos que terminan siendo los
Leos como buenos líderes con alto sentido del servicio
–entre otros valores- y considerando la problemática
generalizada en todos los países en cuanto a membresía en
los Clubes de Leones, resulta significativamente deseable
que una vez que el Leo cumpla la edad respectiva pase a ser
León. Sin embargo en todos los países participantes, en
buena medida este paso ha sido sumamente difícil al punto
que no son muchos los casos en los que se logra la
transición en forma exitosa.
Analizando las diferentes causas de ello podemos partir de
que existe una responsabilidad compartida tanto de los
Leos pero sobretodo de los Leones.
De parte del Leo es preciso que haya aprendido a querer el
movimiento Leo y comprenda su verdadero significado: el
servicio. O sea, que el joven no se quede con la creencia
de que los Leos son simples clubes de amigos para divertirse
y pasarla bien, sino que además y más importante aún, es que
vean en ellos una oportunidad para servir a los demás y a su
comunidad; pues solo así, llegando a ser un “Leo de
Corazón”, se puede comprender que los Clubes de Leones son
una excelente oportunidad para que sigamos desarrollando
este espíritu de servicio, pues al fin y al cabo, los Leos y
Leones compartimos una misma filosofía, un mismo propósito
básico: servir.
Sucede muchas veces sin embargo, que un Leo termina su
proceso bien entendido de ello, muy motivado de haber sido
Leo y de haber servido y aún así no logra hacerse León.
Acá es donde resulta de suma importancia una reflexión por
parte de los Leones para saber si se está haciendo de su
parte todo lo necesario para captar a este valiosísimo
acervo de potenciales Leones.
En primer término, si queremos que un buena cantidad de Leos
se hagan Leones, estos deben a su vez entender al leoísmo en
su verdadera dimensión. Esto es, debemos partir de que si
bien los Leos no necesariamente serán futuros Leones, es una
buena posibilidad y depende en mucho de los propios Leones
patrocinadores de que así suceda.
En tal sentido y para facilitar el paso del Leo a León, es
imprescindible que durante el tiempo que esa persona es Leo
se le trate en completo respeto en cuanto a su talento,
capacidad. Que no se le considere como niños sino como
futura persona adulta.
Es vital que se le haya dado el espacio suficiente para
desarrollarse como líder, dándole la oportunidad de asumir
sus propias responsabilidades. Bajo esta perspectiva es
inconcebible que existan Clubes de Leones que limiten el
campo de acción de su Club Leo y peor aún, que celen su
trabajo, entren en una competencia infantil y bajo usos
ilegítimos de poder, los restrinjan y manipulen. Las
afrentas que recibe un Leo por parte de un León serán
recordadas por él al momento de que tenga que decidir si
entra o no a un Club de Leones, y por supuesto que en la
mayoría de las veces esto hará que el Leo decline a hacer
León.
Es imprescindible que no solo los Leones dejen trabajar a
los Leos, sino que se debe procurar entablar más que una
relación de respeto y cordialidad, una relación de verdadera
amistad. Que se promueven actividades tanto de servicio
como recreativas entre ambos Clubes y se de una reciprocidad
en la participación de las actividades que organice uno y
otro Club, pero igual bajo el marco del respeto, pues se dan
situaciones en donde el Club de Leones le da participación a
su Club Leo pero queriéndose aprovechar injustamente de una
“mano de obra barata” subestimando la capacidad de los
muchachos.
Trabajando de la forma que aquí se sugiere el camino se
encuentra allanado para que el Leo quiera hacerse León. Ya
en esta etapa lo que se requiere es un poco de táctica por
parte de los Leones para invitarlo. Es recomendable que lo
haga algún León joven que haya tenido más contacto con los
Leos y es recomendable que entren exleos en pequeños grupos
y no en forma individual. Es preciso que durante los
primeros meses todo el Club los reciba con consideración y
alegría y bajo un buen marco de tolerancia hacia los gustos
diferentes de los jóvenes a fin de que esta fase de
adaptación sea más exitosa.
Una vez juramentado como León, pese a ser más jóven, debe
ser considerado como un León más y nunca subestimársele en
sus capacidades.
Si los Leones comprendieran lo anterior y entendieran el
verdadero significado del programa Leo harían lo propio para
adaptar las consideraciones anteriores y los Clubes de
Leones que actualmente no tienen Club Leo harían lo propio
para patrocinar uno. No olvidemos que cuando un Leo
termina su período como tal, es una persona diferente, es
una persona de bien en su comunidad con dotes de liderazgo,
capacidad organizativa, con alto espíritu de servicio, con
una buena formación en el campo leonístico, todo lo cual los
hacen sin duda alguna unos excelentes prospectos para
Leones. No por casualidad algunos Pasados Presidentes
Internacionales desde hace años han tenido la visión y han
afirmado que el futuro de los Clubes de Leones estará en
manos de los Leos. Propiciemos pues estos cambios en
beneficio de la familia leonísitica.
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