El poder de la esperanza

“El poder de la esperanza”

“Por muy larga que sea la  tormenta,
el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”
Khalil Gibran

 

Mucho antes de iniciar el período Leonístico 2011-2012, en el Distrito D-4, Costa Rica,  buscamos un estandarte, una fuerza orientadora que nos llevara hacia adelante, sin desvíos de ninguna naturaleza.  Esa energía vibrante, envolvente, que marca nuestro sendero y, por tanto, se ha convertido en nuestro lema, es El poder de la  esperanza”.
Sin duda, todo momento que termina es siempre ocasión propicia para hacer un recuento de lo vivido, meditar sobre los desafíos, esbozar planes y concebir ilusiones para el ciclo que se inicia.  El año Leonístico que comienza obliga, en cambio, a la reflexión, a la responsabilidad de poner en práctica las lecciones aprendidas y sobre todo a la humildad para saber que las grandes metas no las podemos alcanzar solos y que nuestra mayor fuerza se apoya en la  solidaridad que descansa en nuestros corazones, empapa el alma ciudadana y nos recuerda nuestra condición humana.  Por ello, para dar forma a nuestras expectativas, recurrimos a la Planificación.
La Planificación es un proceso que implica pensar en el futuro para adoptar decisiones en el presente, requiere dejar de lado la rutina y la improvisación para actuar de una manera ordenada, con una visión que guíe y una ruta clara. Conlleva un ejercicio de asignación y ejecución de recursos y de seguimiento, evaluación y rendición de cuentas.  El acto de planificar puede entenderse como el efecto de apuntar hacia un escenario deseado.
En el comienzo de un nuevo año Leonístico, con mucha fe y esperanza, se establecen metas y, en general, se diseña un Plan de Acción.
El Plan constituye un instrumento fundamental para orientar un adecuado proceso de toma de decisiones, una racional asignación de recursos y una ordenada gestión.  El Plan pauta las líneas estratégicas de acción para promover el desarrollo del Leonismo en el siguiente período, de manera que cuente con un marco integrador, una visión integral, capaz de reconocer y atender las cuestiones urgentes y  las importantes para contribuir a un desarrollo sostenido y sostenible.
El Plan de la Gobernación se inspira, en primer término, en el Tema del Presidente Internacional, Wing-Kun Tam,  2011-2012: YO CREO  que reta a los Leones de los distritos y de los clubes a demostrar su convencimiento altener el valor de comprometerse y de actuar.
Y, el Plan, se inspira, en particular, en “El poder de la esperanza”porque la esperanza es la fuerza que nos conduce hacia adelante, que nos lleva más allá de nuestros sueños, que nos mueve a vencer desafíos, que nos colma de optimismo, que nos impulsa al éxito; a construir un Leonismo cada vez más representativo que deja huellas profundas en las comunidades y que puede cambiar vidas en las personas a las que servimos pero que también produce cambios en nuestra propia vida. Es un esperar de cosas mejores. Es el estado de ánimo en el cual se cree que aquello que uno desea, o pretende, es posible. Es  saber que algo positivo está por llegar.  La esperanza no es fingir que no existen problemas.  Es la confianza de saber que éstos no son eternos, que las heridas curarán y las dificultades se superarán.
Recientemente llegó a mis manos un texto muy especial de su Santidad Benedicto XVI.  En su encíclica “Salvados por la esperanza” nos dice que el presente se debe vivir iluminado por los valores y esperanzas del mañana por el que se lucha. Se nos ha dado la esperanza, una esperanza fiable, gracias a la cual podemos afrontar nuestro presente: el presente,  aunque sea un presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si se lleva a una meta, si podemos estar seguros de esta meta y si esta meta es tan grande que justifique el esfuerzo del camino.
La esperanza tiene el poder de colmarnos de felicidad.  De sustentarnos, cuando el sueño se desvanece y cambia a desesperación. De mostrarnos el camino, cuando nos envuelve la oscuridad producida por las adversidades de la vida.

La esperanza es una virtud teologal. Es la  confianza.  Es la espera, fundamentada en el hecho de que se conseguirá lo deseado, lo prometido. Es el estímulo suficiente para seguir; para esforzarnos al máximo en lo que hacemos. 

El color de la esperanza es el verde,  porque es el color natural de las hierbas y, en general, de las  plantas cuando están en vigor y  prestas a dar sus frutos.  Por ello, en el símbolo de la Gobernación, el verde,  lo hemos plasmado  en las hojas de la flor nacional de Costa Rica: la Guaria Morada.   Ésta es la mística flor de la fe.  Está íntimamente ligada a  las tradiciones del país y es uno de los símbolos nacionales.  De modo que, en el logotipo, ella representa a nuestra Patria.

El poder de la esperanza alienta, reconforta, ayuda a crecer, contribuye a quitarse temores y tristezas.  La esperanza es un renacer. Es un arriesgarse a actuar. Es la ilusión de  un mejor mañana.

Helen Kéller, quien tuvo todas las razones del mundo que impiden tener una perspectiva positiva, una vez dijo: “El optimismo es la fe que conduce al logro.  Nada puede lograrse sin esperanza”.

En consecuencia, la actitud que debemos demostrar los Leones, hacia nuestra capacidad para cambiar el mundo, es la de tener esperanza y usar su poder.  Usar el poder de la esperanza para navegar en mar abierto, para romper las anclas del miedo, para abandonar el síndrome del pesimismo, para abrazar el optimismo, para enfrentar desafíos, para vencer adversidades, para hacer realidad nuestros sueños, para ir con fuerza hacia delante, para tener valentía, compromiso y acción,  para tener creencia y fe en el servicio y para hacer lo mejor por quienes nos necesitan.  Todo ello, nos compromete a buscar juntos el mundo equitativo, solidario y pacífico que soñamos.

 

Atentamente,

Marielos Sancho Barquero
Gobernadora,
Distrito D-4, Costa Rica

 

 


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